




Hilton Garden Inn Bucharest Airport
Desayuno cocinado al momento, cinco minutos de la puerta
Sobre este hotel
Hilton Garden Inn Bucharest Airport está a cinco minutos a pie del aeropuerto internacional Henri Coandă y a dieciséis minutos en coche del centro de exposiciones Romexpo. Las habitaciones, cómodas y de decoración moderna, incluyen cada una escritorio, televisor de pantalla plana, baño privado con artículos de aseo gratuitos, armario, caja fuerte, secadora y hervidor eléctrico. El restaurante de servicio continuo Wright Flyer combina distintas tradiciones culinarias, y un desayuno cocinado al momento cada mañana precede a un día entero en Therme București. Recepción y servicio de habitaciones las 24 horas, tienda abierta en continuo y conserjería cubren el lado práctico, junto a terraza, gimnasio y bar. Con más de once mil opiniones, es el establecimiento más valorado de todo este conjunto hotelero.
- Restaurante Wright Flyer
- Servicio de habitaciones 24 horas
- Gimnasio
- Conserjería
Nuestra opinión
El volumen de opiniones, más de once mil, convierte a Hilton Garden Inn Bucharest Airport en la dirección más contrastada de esta guía, y el desayuno cocinado al momento como la secadora en la habitación son detalles realmente útiles tras un día de bañadores empapados en Therme București. Es una estancia a nivel de hotel más que de aparthotel, así que cuente con un restaurante más que con autosuficiencia en la cocina.
- ✓Aproveche la secadora de la habitación para bañadores y toallas en lugar de dejarlos secar toda la noche antes de un segundo día de parque acuático.
- ✓Reserve pronto el horario del desayuno cocinado al momento si viaja con niños impacientes por llegar a Therme București antes de las multitudes.
- ✓Aproveche los cinco minutos a pie hasta la terminal en lugar de organizar un taxi para cualquiera de los dos extremos del vuelo.
Por qué nos gusta
- Cinco minutos a pie de la terminal
- Desayuno cocinado al momento diario
- Secadora en la habitación
- Más de once mil opiniones
Por qué encanta a los viajerosLa secadora de la habitación resultó ser el héroe anónimo del viaje: los bañadores y toallas empapados de Therme București volvían a estar secos y listos a la mañana siguiente, algo que nunca pasa en un aparthotel estándar. El desayuno cocinado al momento superó una cola de buffet con niños cansados, y los cinco minutos a pie hasta la terminal hicieron que el vuelo de vuelta resultara casi demasiado fácil.