




Otopeni Garden Guesthouse
Una bañera de hidromasaje y un jardín, a un kilómetro de la pista
Sobre este hotel
Otopeni Garden Guesthouse está a un kilómetro aproximadamente del aeropuerto internacional Henri Coandă, con Therme București y el zoo de Băneasa ambos a unos diez kilómetros. Cada unidad incluye una cocina completa y comedor en lugar de una simple cocina pequeña, con aire acondicionado y vistas al jardín, práctico para una familia que cocina durante varios días. El lado de ocio de la pensión se diferencia de sus vecinos de Otopeni: terraza soleada, bañera de hidromasaje, jardín con zona de barbacoa y espacio exterior, más wifi gratis en todas partes. Aparcamiento privado gratuito y traslado cubren el transporte, y se admiten mascotas, uno de los pocos anuncios confirmados que admiten mascotas en el barrio inmediato.
- Bañera de hidromasaje
- Jardín y zona de barbacoa
- Aparcamiento gratuito
- Traslado
Nuestra opinión
La bañera de hidromasaje y la cocina completa distinguen a esta pensión de la fórmula estándar de aparthotel de Otopeni, una opción sólida para una familia que quiere cocinar y relajarse entre visitas a Therme București en lugar de comer fuera cada noche. El kilómetro de distancia al aeropuerto también mantiene la comodidad para los vuelos, una combinación poco frecuente de espacio autosuficiente y cercanía al aeropuerto en este barrio.
- ✓Aproveche la zona de barbacoa para una cena en lugar de salir a un restaurante tras un día entero en el parque acuático.
- ✓Confirme los detalles de su mascota directamente al reservar si viaja con una, las políticas varían según el tamaño.
- ✓Reserve el acceso a la bañera de hidromasaje con antelación en épocas de mucha demanda, es una comodidad compartida de la pensión más que privada.
Por qué nos gusta
- Bañera de hidromasaje en el establecimiento
- Cocina de verdad, no solo cocina pequeña
- Se admiten mascotas
- Un kilómetro del aeropuerto
Por qué encanta a los viajerosLa bañera de hidromasaje tras un largo día de toboganes en Therme București fue el punto fuerte inesperado del viaje, y la cocina de verdad hizo que cocináramos la mayoría de las noches en lugar de buscar restaurante con niños cansados. Que admitieran mascotas también importó para nosotros, aunque el acceso compartido a la bañera de hidromasaje conviene preverlo en fin de semana concurrido. Un kilómetro del aeropuerto mantuvo el trayecto de vuelta sencillo.