




Stay At Georges And Fly
Habitaciones familiares con balcón, cinco minutos de la pista
Sobre este hotel
Stay At Georges And Fly está a cinco kilómetros del aeropuerto internacional Henri Coandă, cerca del zoo de Băneasa, del propio Therme București y de Romexpo. Las habitaciones familiares ofrecen balcón, aire acondicionado y baño privado, y cada unidad añade sofá cama, servicios de streaming y frigorífico, un pequeño pero útil extra para una familia que quiere un tentempié o una bebida fría sin bajar de nuevo. Terraza, wifi gratis y seguridad las 24 horas completan el establecimiento, con aparcamiento privado gratuito para las llegadas en coche. Se encuentra en el mismo barrio práctico de Otopeni que sus vecinos, construido en torno a una rutina sencilla aeropuerto-parque acuático más que a una larga estancia urbana.
- Habitaciones con balcón
- Servicios de streaming
- Wifi gratis
- Terraza
Nuestra opinión
Stay At Georges And Fly funciona bien para una familia que quiere la combinación de sofá cama y balcón sin el mayor número de unidades de un aparthotel más grande: el frigorífico en cada habitación es un pequeño pero real extra tras un día en Therme București cuando nadie quiere volver a salir a por agua. El perfil se parece al de su casi homónimo, Fly&stay at George's, así que conviene comparar ambos si aparece cualquiera de los dos nombres en una búsqueda.
- ✓Use el frigorífico de la habitación para mantener bebidas y tentempiés fríos en lugar de una compra nocturna tras un día de piscina.
- ✓Reserve específicamente la habitación con balcón si secar los bañadores entre sesiones en Therme București importa para su rutina.
- ✓Verifique bien el nombre exacto del establecimiento al reservar, dado que Fly&stay at George's se encuentra muy cerca con un nombre similar.
Por qué nos gusta
- Sofá cama con balcón
- Frigorífico en la habitación
- Seguridad las 24 horas
- Aparcamiento gratuito en el establecimiento
Por qué encanta a los viajerosEl frigorífico de la habitación acabó importando más de lo esperado: agua fría tras un día caluroso en Therme București valió más que otra visita a una tienda. El balcón secó nuestros bañadores entre las dos visitas al parque acuático, y cinco kilómetros del aeropuerto mantuvieron el trayecto de vuelta sencillo. Conviene verificar bien el nombre exacto al reservar, ya que un aparthotel de nombre muy parecido está justo al lado.