




Mojo Hotell
Bañeras de hidromasaje a dos pasos del casco antiguo
Sobre este hotel
Mojo Hotell está a pocos minutos de la iglesia Nikolai y de Stortorget, elegante y relajado más que formal, con la opción de una habitación con su propia bañera de hidromasaje para quien quiera un baño privado en vez de compartir una sauna de hotel. El restaurante y bar de moda cubre las noches tras un día en Gustavsvik, y el desayuno gratuito resuelve las mañanas antes de volver hacia el parque acuático. Conviene a una familia o pareja que quiere una base céntrica y con estilo con su propio componente de bienestar incorporado, sin tener que reservar una visita de spa aparte en otro punto de la ciudad. Conviene a una familia que prefiere destinar el presupuesto a entradas de Gustavsvik antes que a un hotel más elaborado con extras que no llegaría a usar.
- Habitaciones con hidromasaje
- Desayuno gratuito
- Cerca de la iglesia Nikolai
Nuestra opinión
Una elección céntrica y con estilo para una estancia en Gustavsvik, sobre todo para quien quiere su propia bañera de hidromasaje en vez de compartir una sauna de hotel tras un día de toboganes. El restaurante y bar de moda conviene a una noche que sigue pareciendo parte de las vacaciones, y la posición cerca de la iglesia Nikolai y de Stortorget mantiene el casco antiguo a mano.
- ✓Pide específicamente una habitación con hidromasaje al reservar, no todas las habitaciones del hotel lo tienen.
- ✓Reserva el restaurante para una cena tras los toboganes en vez de volver a salir después de un largo día de parque acuático.
- ✓Aprovecha la posición céntrica para un paseo fácil por Stortorget un día lejos de Gustavsvik.
Por qué nos gusta
- Habitaciones con bañera de hidromasaje
- Restaurante y bar de moda
- Desayuno gratuito incluido
- A pocos minutos de Stortorget
Por qué encanta a los viajerosTras dos días de piscina de olas con los niños, tener una habitación con su propia bañera de hidromasaje pareció la recompensa adecuada, un baño privado en vez de una cola para una sauna de hotel compartida. El pequeño restaurante de moda de abajo resolvió la cena las dos noches, y estar a pocos minutos de Stortorget hacía que un paseo nocturno siempre fuera posible una vez que todos se habían secado.