




Scandic Continental
Bar en la azotea justo al lado de T-Centralen
Sobre este hotel
Scandic Continental ocupa una de las posiciones más céntricas posibles en Estocolmo, a un minuto a pie de T-Centralen, el principal nudo de transporte de la ciudad, con restaurante contemporáneo, cafetería y bar en la azotea propios, además de gimnasio y lanzadera al aeropuerto. Está a diez minutos en transporte público del Palacio Real y a dos minutos a pie de Luzette para cenar, con un traslado en taxi al aeropuerto de unos treinta y cinco minutos. La política pet-friendly acoge al perro de la familia, y el servicio de habitaciones junto con la lavandería completa redondean una estancia bien equipada. Estar en T-Centralen significa que cualquier conexión, hacia los lugares del centro de Estocolmo o hacia Husbybadet en Husby, parte del mismo nudo de transporte fácil, práctico para una familia que quiere máxima flexibilidad sobre cómo repartir exactamente sus jornadas.
- Bar en la azotea
- Pet-friendly
- Gimnasio
- Lanzadera al aeropuerto
Nuestra opinión
Scandic Continental conviene a familias que quieren la flexibilidad del nudo central de transporte de Estocolmo, conexiones fáciles tanto hacia la ciudad como hacia Husbybadet, además de un bar en la azotea y un restaurante moderno propios. El aparcamiento cuesta un suplemento aquí, a tener en cuenta si viajas en coche en lugar de confiar en las excelentes conexiones de transporte.
- ✓Usa el nudo de transporte de T-Centralen para jornadas flexibles, alternando fácilmente entre turismo central y una excursión a Husbybadet.
- ✓Reserva la lanzadera al aeropuerto con antelación si llegas sin coche, útil dado el carácter más completo de este hotel.
- ✓Reserva mesa en el bar de la azotea para unas vistas nocturnas una vez los niños estén instalados tras un día cargado.
Por qué nos gusta
- A un minuto de T-Centralen
- Bar en la azotea propio
- Política pet-friendly
- Excelentes conexiones de transporte
Por qué encanta a los viajerosElegimos Scandic Continental por su ubicación justo al lado de T-Centralen, lo que facilitó alternar entre turismo por el centro de Estocolmo un día y una excursión a Husbybadet al siguiente sin traslados complicados. El bar en la azotea fue un momento destacado por las noches, y viajar con el perro nunca supuso un problema gracias a la política pet-friendly. El aparcamiento no estaba incluido, así que confiamos en el transporte público toda la estancia, lo que funcionó bien dada la posición central.