




La Casa de María 11:11
Una piscina de jardín tranquila y un jacuzzi en Chemuyil
Sobre este hotel
La Casa de María 11:11 se encuentra en el pueblo de Chemuyil, una base discreta con habitaciones familiares que incluyen baño privado, aire acondicionado y vistas al jardín, además de hervidor de agua y frigorífico en cada habitación. La piscina exterior abierta todo el año, el jacuzzi de jardín y los rincones de picnic dan a la propiedad un aire más lento y residencial que un resort frente al mar, útil para una familia que busca un lugar tranquilo tras un día activo en el parque acuático. La playa de Xcacel queda a unos tres kilómetros y las ruinas mayas de Tulum a unos dieciocho, lo bastante cerca para combinar con un viaje a Xel-Ha sin pasar toda la estancia en el coche. El aparcamiento privado gratuito completa una estancia construida alrededor de la sencillez más que del espectáculo.
- Piscina exterior todo el año
- Jacuzzi de jardín
- Aparcamiento privado gratuito
- Cerca de la playa de Xcacel
Nuestra opinión
La Casa de María conviene a familias que prefieren una base de jardín tranquila a un resort frente al mar, sobre todo si viajan en coche y no les importa acercarse a la costa o al parque cada día. El jacuzzi y la piscina cubren bien la recuperación, aunque no hay restaurante en la propiedad, así que hay que cocinar o salir a comer. Encaja mejor en una estancia tranquila y discreta que en unas vacaciones todo incluido.
- ✓Usa el jacuzzi de jardín por la noche, una vez bien enjuagados el agua salada y el protector solar de Xel-Ha.
- ✓Lleva la compra hecha para la pequeña cocina, ya que no hay ningún restaurante directamente en la propiedad.
- ✓Reserva con antelación las semanas de vacaciones escolares, cuando las pequeñas posadas familiares de Chemuyil se llenan rápido.
Por qué nos gusta
- Jacuzzi de jardín junto a la piscina principal
- Habitaciones familiares con baño privado
- Aparcamiento privado gratuito en la propiedad
- Entorno tranquilo de pueblo discreto
Por qué encanta a los viajerosEsta estancia sirvió de contrapunto tranquilo a un día movido en Xel-Ha. El jacuzzi del jardín fue perfecto para piernas cansadas por la noche, y el aparcamiento gratuito nos evitó buscar sitio tras un largo trayecto desde la costa. No es lujoso, pero el baño privado y las vistas al jardín nos convinieron más que un gran resort para una semana tranquila.